Costa Oeste de Estados Unidos. Día 3 Los Ángeles

Cartel de Hollywood
Cartel de Hollywood

Como no puede ser de otra manera, el día debía comenzar con un buen desayuno, o por lo menos con algo que nos gustase en lo incluido en el hotel. Y allí estaban ellos! Mis deliciosos Cheerios. Desde ese momento nos hicimos inseparables en todas las vacaciones.

cheerios
Cheerios

Hoy tocaba el día grande en Los Ángeles. Hoy conoceríamos todos esos sitios famosos y de famosos que se reparten por la ciudad. Aparcamos en el parking del Museo Madame Tussauds en pleno Hollywood Boulevard. Desde ahí comenzamos nuestro recorrido por el Paseo de la Fama entreteniéndonos mirando las estrellas en el suelo Algo que me sorprendió fue ver varias repetidas y acabo de leer que se debe a que hay algunas celebridades con el mismo nombre. En el paseo puedes ver todos los teatros famosos como el Dobly Theatre (el de los Óscar), el Chinese Theatre, el Capitán… Justo al lado del teatro Chino hay un centro comercial desde donde hay unas grandes vistas del cartel de Hollywood. También se encuentra en esta calle el restaurante Beso, que pertenece a la actriz Eva Longoria. Si tenéis hambre, ¡ya sabéis! 😉

Marilyn Monroe de cera
Marilyn Monroe de cera

No entramos en muchos museos, porque no nos atraían demasiado. Sólo en el Hollywood Museum, que tienen vestuario y demás atrezzo de las películas y series más famosas. Están bastante bien, porque además coincidía que eran de nuestras preferencias. Tener de cerca la camisa que llevó James Gandolfini en Los Soprano fue un verdadero honor. Breaking Bad, Mad Men, El silencio de los Corderos, Frankenstein… son otras que también tenían representación en el museo.

Después de patear la calle un rato nos fuimos a la friki-excursión que teníamos contratada. La cosa comenzó friki desde el momento uno cuando el guía me preguntó mi nombre (Araceli) y me dijo que su mujer se llamaba igual. ¡Lo llevaba hasta tatuado! jajajaja La excursión consiste en un paseo por Beverly Hills para ver de cerca las mansiones de los famosos. Si os animáis a hacerla pegaos los ojos con Superglue porque corréis el riesgo que se os pueda caer alguno al suelo. ¡Menudos casoplones! Aunque también es verdad que muchas tienen bastante vegetación delante que le suman intimidad y por consiguiente restan visión a los curiosos. De todas maneras para los que os desplacéis en coche como nosotros, en el propio Beverly Hills hay gente en puestecillos vendiendo mapas con las casas de los famosos indicadas para que lo podáis hacer por vuestra cuenta. Nosotros no lo sabíamos, si no lo hubiésemos hecho de esa manera.

Casa de Heidi Klum
Casa de Heidi Klum, Beverly Hills

Otra de las calles famosas (y largas) es Sunset Boulevard. En ella se encuentran los restaurantes más “chic” y donde suelen ir las celebridades cuando pasa el sofoco de calor. En esta calle también se encuentra el Guitar’ Center’s Hollywood Rockwalk, donde se encuentran las huellas de los rockeros y metaleros más famosos del panorama internacional.

Rockanrroleando
Rockanrroleando

Si lleváis algo más que caderilla en el bolsillo a lo mejor os apetece acercaros a Rodeo Drive, una de las calles de la moda de la ciudad. Atestada de impecables boutiques de las más prestigiosas firmas internacionales, esta calle presume de ser una de las que más celebs acoge en sus momentos de capricho. Merece la pena verla aunque no os queráis comprar nada, es bastante llamativa.

Rodeo Drive
Rodeo Drive

Y como no, nos acercamos al cartel de Hollywood. Está prohibido escalar hasta las letras, así que pusimos unas coordenadas en el GPS que te llevaban al punto más cercano desde el que se podía ver. ¡Las carrerteras para llegar son increíbles! El trayecto es empinadísimo, lleno de vegetación y con carril y medio para ida y vuelta. Para finalizar el recorrido de hoy visitamos el Observatorio Griffith donde se tienen unas vistas magníficas de la ciudad.

Pero todavía teníamos una tarea antes de regresar al hotel: conseguir una nevera de corcho. Habíamos leído en otros blogs que es la perfecta compañera en los miles de kilómetros que acabas recorriendo y nos teníamos que hacer con una sí o sí. Los viajeros la habían comprado en un supermercado llamado Wallmart, de los que decían haber por todas partes. Pues nosotros no nos cruzamos con uno en todo el día, así que al final tuvimos que buscarnos uno en el GPS e ir hasta allí, que por cierto no era nada cerca. Así que en cuanto veáis uno no desperdiciéis la oportunidad si también queréis vuestra nevera! 🙂

Fotos: Nikon D80 y iPhone 5 by Araceli Rodríguez ©

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *