Cómo iluminar la lúgubre senda de la dieta

vegetales

Después de estas fechas tan entrañables donde el roscón de reyes sigue colapsando nuestras arterias, comienzan las jornadas de reflexión. .Para quitar esa lorcilla de más dos retos: las dietas y el gimnasio. Acaba de terminar la Navidad y nuestra cabeza ya piensa en la playa y el verano. Esta ansiedad de llegar en modo “fitness” a las costas españolas es culpa de varios agentes. El mayor: la publicidad y esas estrellas que lucen espectaculares en cualquier evento al que acuden.

Muchas son las dietas que hacen las famosas según las revistas, se detallan en cada número desde hace unas semanas hasta la llegada del verano. Éstas juran y perjuran que si comes cardo borriquero se te pondrá el culo de Jennifer López, y al año siguiente te dicen que su secreto es una dieta basada en la carne de ñu marinada con sangre de murciélago. Lo peor de todo, es que si quiseran contrastar la información con el personaje en concreto afirmará que jamás ha hecho dieta. Los famosos suelen tener “una genética agradecida, comen sano, duermen mucho y hacen 20 minutos de deporte al día”. Y siempre, siempre, tienen un capricho del que no se pueden privar y que, por consiguiente, incluyen en su dieta habitual. Entre los elegidos suele estar: la pizza, las hamburguesas, los donuts… Pero claro, tú ser humano terrenal, intentas perder unos kilos, haces dieta, no te permiten caprichos y no pierdes peso. Entonces es cuando te dices a ti misma: claaaaro, si es que con este curro no duermo lo suficiente.

No pequeña saltamontes, no es sólo eso. Echa la culpa a tu estirpe y cágate en todos tus genes: si no adelgazas es porque no tienes esa genética privilegiada digna de dioses del Olimpo. Veamos un ejemplo. Cuando una mujer común da a luz, sale con su tripa hinchada y tarda un tiempo en recuperarse. Elsa Pataky, da a luz a gemelos y a la semana tiene la misma figura que antes de parir. ¿Su secreto? Hacer mucho deporte antes de quedarse embarazada, dormir mucho, cuidarse y su genética privilegiada. Siempre está ahí presente, y es lo que falla a las mujeres del populacho.

karolina kurkova
Genética 2.0

Y este caso no es el habitual, ya que el sujeto a estudiar afirma haber hecho deporte. Hay otros muchos que adelgazan fruto de la conexión intergalática de planetas y la tan maldecida genética. Ejemplo: desfile de modelos, entrevista por ejemplo a Karolina Kurkova. “¿Cómo te mantienes así, haces dietas, deporte…?” “Uy no, no, para nada. Me encanta la pizza, la pasta, los entresijos y la morcilla. No he hecho deporte en mi vida, jamás me ha gustado. El único deporte para mí es la maternidad”. Y oye, debe ser muy cansado porque cada famosa lleva un séquito de nannys allá donde va.

Penélope Cruz ha sido otra de las personas que ha dicho haber adelgazado los 20 kilos que engordó en su embarazo “corriendo detrás de su hijo” ¿De verdad? ¿Ninguna dieta ni niñera de por medio no?

Otras afirman que no hacen dieta jamás, que simplemente comen sano. Para lucir esos cuerpazos basta ingerir comida mediterránea, que no se parece en nada a lo que dicen los cánones y que para lograr seguirla has de contratar a cuatro espías rusos para  que te consigan los ingredientes. Para desayunar: avena del himalaya deshidratada con leche desnatada de burra criada en los andes. Para comer: medio gramo de pescado del río Chichinabo a la plancha con salsa de baba de caracol. Para cenar: una hoja lechuga ecológica de huerto espacial aliñada con pimienta machacada en un altar rociado con aroma de virgen. Y entre horas: frutos secos recogidos en el Paraíso por Adán y Eva. Vamos, la comida que te preparaba tu mamá cuando eras pequeño. Fácil y para toda la familia.

Pero claro, riéte tu de lo que comen cuando ves esos cuerpos espectaculares en esas fotografías maravillosas de Mario Testino. Pero plantéate y piensa, ¿cuántas fotos hay de esas superestrellas tomando cañas y tapas los fines de semana en esos bares cañís que tanto nos gustan? ¿Ninguna no? ¿Cuántas veces te va a llamar (y pagar una cantidad astronómica) Mario Testino para posar con tu novio detrás en pelotas rozando cebolleta? ¿Nunca? Pues ya sabes donde está tu sitio y tu felicidad. Como diría Mahou, en los bares. Las dietas te fallarán, pero los bares nunca.

tapas
Esto sí es dieta mediterránea

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