Mujeres, la liberación está más cerca

sujetador

Queridas comadres y amantes del travestismo ha llegado el momento en que todas salgamos a la calle con nuestra piel como única prenda. Hagámonos un Femen, declaremos la guerra a las corseterías y salgamos a la calle sin sujetador porque han demostrado que no nos hace ningún bien. Sí, lo sospechábamos, pero ha sido un hombre el que lo ha estudiado. Qué listillo… Me lo imagino divagando en su casa… “qué estudio puedo hacer hoy? A ver… algo sobre pechos venga… “Baboom! Un estudio sobre el efecto del sujetador en la mujer.

Y llegó su sabia conclusión. Un profesor francés afirma que el sujetador puede no tener ningún efecto beneficioso sobre nosotras. Años de incómodos corsés, aparatosos sujetadores faja y los más sexys en la actualidad podrían no haber repercutido beneficiosamente sobre nuestro busto. O así se afirma en el estudio del señor Jean-Denis Rouillon, miembro de la plantilla más selecta de la Universidad de Franche-Comté en Besançon.

Dicho estudio fue realizado sobre un grupo de mujeres entre 18 y 35 años, anotando minuciosamente las diferencias de tono muscular del pecho de las que llevaron esta condenada prenda y las que no. Rouillon concluye que las mujeres que no usaban sujetador se beneficiaban a largo plazo al desarrollar más tejido muscular y además los pezones se elevaban en relación a los hombros.

Bien. Se me plantean varias cuestiones a formular. La primera sería ¿durante cuánto tiempo se ha producido este estudio para comprobar el beneficio del sujetador? Queda claro que el pecho se va cayendo poco a poco y por diferentes agentes internos (genética, pérdida de peso, maternidad…) y por otra parte podríamos analizar los externos (deporte, cuidados del pecho…).

Por otro lado, entre las edades que se ha planteado el estudio me resulta casi imposible que un pecho se caiga, con sujetador o sin él. Sólo tengo un caso que comprobar, pero es bien cercano, hacedme caso. Y el pecho sigue en su sitio.

No me queda claro que llevar el pecho al aire libre otorgue más musculatura al mismo. No hay más que ver a las mujeres de las tribus africanas, que lo que se dice firme y con los pezones arriba no están. O sin ir más lejos vamos a examinar una foto de la entrañable y nada aficionada al botox Meg Ryan. La reina de la comedia romántica es bastante reacia al uso del sujetador y no veo que le esté siendo muy beneficioso. Está claro que no es una jovencita, aunque su cara diga monstruo, su dni dice 52 años.

pechos

Rihanna y Meg Ryan “al natural”

Otra de las muchísimas “celebs” que rehusan de esta prenda infernal es la impresionante Rihanna. Aunque muchos la tachen de exhibicionista, lo que le pasa a esta barbadiense es que le pasaron el borrador del estudio de Rouillon, y lo está poniendo en práctica. Su pecho está perfecto y sin ayuda del sujetador. Este sería uno de los casos que corroborasen el estudio pero milagrosamente la firmeza de los mismos se traslada a su trasero, sus piernas, su abdomen y hasta su cara. ¿Su secreto? 26 años, una genética envidiable, ¿un poco de deporte y dieta sana?

Uno de los factores que nuestro profesor chiflado particular no ha tenido en cuenta es a nuestra encantadora amiga la gravedad. Claro está que en esta vida todo cae por su propio peso, y los senos desgraciadamente no se encuentran en gravedad cero. Cuanto más pesen, más caerán.

El sujetador es un invento del mismísimo Satanás seguro y si se corroborase este estudio, muchas estaríamos de acuerdo en hacer un aquelarre para quemarlos todos juntos, como si de la Santísima Inquisición se tratase. El sujetador es incómodo está claro, pero muchas veces lo echaríamos de menos. No hay más que pensar en los momentos que tengamos que correr. Correr sin sujetador es una sensación muy cercana al desollamiento pectoral. Sientes como que los pechos quieren arrancarse de tu torso y no queremos que eso pase. Por lo que en este caso, lo incómodo se vuelve cómodo.

Adriana Lima

Adriana Lima en el desfile de Victoria’s Secret

Muchos hombres y mujeres estarían encantados de que el sujetador se eliminasen de la vida cotidiana, ya que podrían deleitarse de la forma natural de los pechos en su plenitud. Disfrutarían con la llegada del invierno. Pero no han pensado lo que se perderían con la llegada del frío: los desfiles de Victoria’s Secret. Así que hombres y mujeres del mundo, poned en una balanza vuestros deseos.

De este estudio se desprende una grandísima conclusión: el señor Rouillon pertenece al amplio grupo de los que no desabrochan los sujetadores con una mano y por consiguiente los odia desde su más profundo ser.

Mujeres del mundo, haced lo que os venga en gana. En la lencería de una no manda nadie.

 

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