15 aspectos de la sociedad japonesa

geishas

… a través de mis ojos de murziélaga

Esto es un pequeño análisis antes de comenzar la tan ansiada guía de viajes de Japón. Un zoom hacia la sociedad japonesa vista a través de mi lente ignorante, desconocedora de sus costumbres hasta ahora. Una serie de sensaciones, de apuntes, que he querido tomar a razón de lo que he observado durante quince días que ha durado mi visita a Japón.

Cuando uno se desplaza a otro país lo hace ávido de belleza y, en mi caso, con ganas de estar a gusto con todo lo que te rodea. Para mí es muy importante sentirte bien recibido, que los demás hagan que su país sea tu casa de acogida durante el tiempo que estés. Y ellos lo han conseguido: mil gracias queridos japos! 😀

Somos dos culturas muy alejadas en el espacio, pero cercanas en varios aspectos. Son muy sociables y abiertos, disfrutan riendo en su tiempo libre, les gusta la cerveza y elevan la voz cuando en sus reuniones entre amigos en las izakayas (cervecerías). Ah! Y la cerveza les gusta con jarra helada y bien de espuma!

Cada sociedad recoge peculariedas, y seguro que alguien que desconozca la cultura de nuestro país repararía en aspectos que para nosotros son totalmente desapercibidos. Eso me ha pasado a mí, que he recabado varios aspectos que me han llamado la atención y que seguramente a un entendido de la cultura japonesa le podrán parecer gilipolleces. Pero a mí me gustaría dibujar un lienzo para vosotros de esos grandes desconocidos para mí: los japoneses.

1. Son eficientes a rabiar.

El perfeccionismo japonés en el trabajo es uno de sus principales rasgos. Os podría contar mil y una situaciones en las que me he quedado boquiabierta con su manera de trabajar. Son minuciosos, rápidos y detallistas, simpáticos y cercanos, son laboralmente perfectos. Como si se tratasen de robots, que se quitan las tuercas cada vez que entran en las Izakayas (cervecerías).

yukata

2. La puntualidad es japonesa, no suiza.

El metro tiene hora de llegada, así como el tren, y no se retrasan ni un minuto. Los comercios, taquillas, o bares abren a una hora en concreto y cuando el segundero pasa las doce dan el pistoletazo de salida a un nuevo día. Ni un minuto más ni uno menos. Por ello, no intentéis que os dejen pasar a vuestra habitación de hotel al hacer el check-in antes de la hora que tienen marcada en el alojamiento.

tren bala

3. Parecen más felices que el resto del mundo.

Vas andando por la calle y ves a las muchachas y muchachos compartir sus confidencias, siempre entre sonrisas. Parece que la vida les sonríe y ellos hacen lo propio.

rocker

4. Se mezclan, pero lo justo.

La batalla de sexos en Japón es algo palpable. Desconozco si es una sociedad intrínsecamente machista, lo que sí es muy común es ver a los grupos separados por sexos. Los hombres,  trajeados saliendo de trabajar por una parte, y las mujeres por otro. Es muy común ver grupos grandes de hombres divirtíendose y de mujeres por otra parte. Cuando hay mezcla de sexos suelen ser parejas.

niñas

5. Esos extraños andares.

Los japoneses tienen una forma peculiar de andar, sobre todo las japonesas. O por lo menos a ella se les nota más con sus apuntados stilettos o clásicas sandalias. Andan como metiendo la punta del pie hacia dentro, lo que les hace contonearse de una manera un tanto extraña.

andando

6. El paraguas es su mejor amigo.

Tanto como si hace sol, como si llueve, las japonesas se resguardan bajo el paraguas. Parece que tienen fobia al sol tanto, que con 30 ºC llevaban manga corta y guantes largos.

paraguas

7. Les encantan las pestañas postizas, las lentillas de colores, uñas extravagantes y aclararse el pelo.

Sus rasgados ojos hacen que las pestañas sean más cortas y menos frondosas de lo habitual, por lo que las extensiones de pestañas postizas son uno de los objetos cotizados en Japón.

Por otro lado, es muy común ver lentillas de colores en los ojos de las guapas niponas. Casi siempre de color miel, verde parduzco o gris. Esta moda, que fue común hace unos años en España, perdura en la isla.

Muchos de los japoneses intentan olvidar de su color negro azabache y prefieren aclararse un poco el pelo, que rebaja el contraste con su piel. El color preferido de ellos es el kaoba y el de ellas el castaño claro.

En general las chicas van muy arregaladas, bien vestidas y perfectamente maquilladas.

pelo

8. Nobles en todos los aspectos.

Es la sociedad más honrada con la que me he topado. Lo que transmite a los visitantes un ambiente de seguridad y tranquilidad.

Nunca tienes la sensación que te engañan, sino todo lo contrario. Quizás sea algo relacionado con el punto de querer hacer su trabajo perfecto, o que simplemente no han nacido para las artimañas. Pero es algo que alabar y reconocer.

Todo ello le supone al visitante una sensación de seguridad permanente.

paraguas

9. La buena educación personalizada.

Siempre habrá un saludo en su boca, un gracias y por favor. Muchos deberían irse un mesecito a una escuela de verano en Tokio, a ver si se les pega algo.

nobles

10. Pueden dormir en cualquier esquina.

Lo del metro ya es un show. Un montón de cabezas colgantes hacia delante sumidas en un profundo sueño. Japoneses durmiendo de pie, mientras se agarran en el metro. ¡Vimos hasta uno durmiendo mientras bajaba las escaleras mecánicas! Los que no se rinden a los brazos de Morfeo, no sueltan el móvil.

dormir

11. No intentes esquivar a un japonés porque siempre irás hacia el lado que va él.

Supongo que será porque allí se circula (por la calle y carretera por la izquierda) lo que supongo hará un efecto en el cerebro para que esquives de manera diferente.

Cuando es de frente tendréis que hacer varios amagos para decidir para que lado vais. Todo ello bajo la enorme sonrisa de ellos 🙂

De espaldas, la cosa se complica porque son imprevisibles. De hecho parece que siempre deciden ampliar su perímetro cuando vas a rebasarlos jajajaja

calle Tokio

12. No se podría guardar un minuto de silencio en un restaurante de ranmen.

Para los japoneses sorber los fideos es toda una filosofía de vida, un arte. Mientras tú, tierno occidental, absorberás lentamente, él lo hará con violencia y sonoridad. Todo un recuerdo a esos dibujos animados que veíamos de niños.

restaurante japonés

13. ¡Todo con palillos!

Por minúsculo que sea. Las manos japonesas no tocan la comida. Ni las típicas patatas fritas. Todo con palillos. De hecho, si tenéis la oportunidad de ir a una hamburguesería, la comen agarrándola con el papel.

sushi

14. Ordenados a rabiar.

Aunque se localicen baños de masas en ciudades grandes como en Tokio, todo lleva su orden. En lo que podría parecer un caótico andén de metro, hacen cola para entrar a las puertas, muchas veces señalizadas con líneas horizontales. Lo mismo pasa en las propias aceras de las calles de muchas ciudades. ¡Otro punto a aprender!

Otro de los aspectos que denotan su orden es que las papeleras brillan por su ausencia y las calles están impolutas. Por no hablar de los aseos (incluso los públicos), ¡simplemente impolutos!

niños hiroshima

15. Amantes de las reglas.

Los sitios reservados en el transporte público son respetados a rajatabla. Los turnos se guardan con rigor. Si no se puede fumar, no se fuma.

 

Espero que este pequeño listado os haya servido para imaginar un poco como son esas grandes personas que se encuentran a casi un día de distancia. ¡Aunque merece la pena que os desplacéis para conocerlas!

Fotos: Nikon D80 y Iphone 5 by Araceli Rodríguez ©

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