Soy mujer y me gusta el fútbol

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El Real Madrid y el Atlético de Madrid ya están calentando motores para celebrar la Supercopa de España hoy a las once de la noche en el estadio Santiago Bernabeu. La Supercopa de España se celebra entre el ganador de la Liga Española y el campeón de la Copa del Rey (del año pasado of course). Mucha espectación para ver al reformado equipo del Cholo Simeone, que este año ha empleado 95 humildes millones en armar un nuevo Atlético de Madrid después de la marcha de alguno de sus pilares. Dos de ellos jugaron ayer con el Chelsea, el portero Courtois y el polémico Diego Costa, que marcó uno de los goles que ponen al equipo de José Mourinho como líder de la Premier. Soy mujer y me gusta el fútbol, ¿qué pasa?.

Camiseta de mujer del Real Madrid
Camiseta de mujer del Real Madrid

Creo que es algo que no debe estar reñido, la feminidad y el deporte rey en España. Y bien lo sabe Florentino Pérez, que ha sacado un modelo femenino para sus camisetas. Aunque más de un free de nipple musculado se atreverá con este modelito en rosa, no me cabe ninguna duda. Está bien pensada la idea del Presidente del Real Madrid, que otra cosa no, pero de negocios sabe un rato. Cada día hay más aficionadas al fútbol que les gusta lucir las camisetas de su equipo marcando sus curvas. Cierto es, que las camisetas son muy cómodas pero nada sexys, así que el equipo madrileño ha lanzado una propuesta que deja asomar el canalillo a las mujeres (u hombres) sin hacer perder su silueta. Las menos discretas (ávidas de televisión) habían recurrido hasta ahora a la talla de niño donde encajar esos balones de fútbol que compraron en la Clínica Menorca, o bien al viejo truco de la tijera para dejar asomar el bajo pecho. No sabemos si estas muchachas seguirán tirando del Do it Yourself o probarán estos nuevos modelos femeninos.

Hay un extraño mito, que quizás se haya disipado y no me he enterado es que las mujeres no entendemos el fútbol. Que tenemos una especie de neurona antihooligan que hace que el fútbol se vuelva algo tan complicado como la formación del universo. Bien chicas, estaros tranquilas, porque si os gusta el fútbol no os costará conocer sus reglas, sus términos, los nombres de los equipos y las competiciones. Como todo en esta vida, depende del interés que le pongas. Si a tu novia no entiende qué es un fuera de juego, es que no le gusta el fútbol. Al igual que si tú no sabes planchar, es que no te gusta. No que no puedas comprender el concepto de estirar tu camisa y pasar un hierro caliente encima. No cuela.

Amigos en un bar
Amigos en un bar

Otro de los motivos por los que me gusta el fútbol es por su carácter social, por quedar con tus colegas para tomarte unas cervezas y disfrutar de un buen o mal rato en compañía. Una gran excusa para comenzar una minifiesta que se puede alargar lo que tú quieras. Además, si los asistentes son de equipos diferentes se practica uno de mis ejercicios favoritos: polemizar. ¿Qué hay mejor que defender una postura con tus argumentos e intentar diezmar la del contrario? Es algo maravilloso (y aplicable a cualquier otro tema de debate con los que se suele enlazar)

Por otra parte, y en los tiempos que corren, se ha creado una extraña secta antifútbol que critican sin cesar a todos los que siguen el deporte. Está claro que el dinero que se mueve en el fútbol, así como los sueldos estratosféricos de algunos futbolistas es asqueroso. Pero esto mismo se lo podemos atribuir al mundo de la moda, de la música, del cine… Nadie está libre de pecado. Al igual que un grupo de música pequeño, cobra lo mínimo al actuar en un festival, lo mismo pasa con un futbolista profesional de una liga menor, que puede cobrar el mismo sueldo que un fontanero. Cristiano Ronaldo se enmbolsa un montón de ceros cada vez que da patadas a un balón y con James Hetfield (cantante de Metallica) pasa lo mismo en cada concierto. ¿Cuál es la diferencia? Que Cristiano Ronaldo no mata osos.

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El fútbol para muchos de nosotros es ocio. Desde pequeña este deporte significó para mí pasar un domingo de cada dos en compañía de mi padre y de mi abuelo en las gradas de Balaídos. Vienen a mi memoria muchos recuerdos de cuando tenía tan solo cuatro años y me llevaban a disfrutar de 90 minutos, cuando ni siquiera me enteraba. Hoy en día, se critica mucho el disfrutar con los éxitos de tu equipo, cuando en el país hay unos problemas más importantes. A todos los que pensáis así os digo: mi familia me preocupa, aunque durante 90 minutos a la semana no piense en ellos. Aplicad la regla de tres y os saldrá la cuenta.

Todo lo que distraiga tu mente de tus problemas es bueno, no es algo criticable. Cada uno se divierte cuando y como quiere, vamos a dejarnos en paz.

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