Una, mezquita y libre

franco
Una fiesta de grandes amigos

Lo sé, hoy tocaba post de Juego de Tronos. Ayer noche fueron mis últimas imágenes antes de dormir y me muero de ganas por escribir unas líneas analizando el mismo. Pero hoy ha sido un día diferente. Hoy he aprendido una cosa nueva. Llamadme ignorante, pero hoy me he enterado de que en Córdoba no hay una mezquita, sino una catedral. Los que viviéseis en la ignorancia como yo, estaréis pensando “sí claro y en Santiago hay una pagoda y la Sagrada Familia es una pirámide” Pues no, mis queridos pupilos, en Córdoba hay una catedral, no una mezquita. De hecho no es una catedral cualquiera. De acuerdo con su página oficial es “Santa Iglesia Catedral de Córdoba”. Pues bien, esta denominación de origen, pata negra de las iglesias, viene del año 1882 (según he podido leer en una fuente cercana a la iglesia, o sea ABC). Debió ser un día en que el Obispado se levantó chisposo y dijo: mira ya que estamos aquí dentro, ponemos todos los papeles a nuestro nombre y cambiamos el nombre a la choza. Y así hasta hoy, que el Gobierno avalará la usurpación de este Patrimonio Universal que a todos los ojos (los de Dios incluidos) es un bien público.

mezquita

Claro ejemplo de templo cristiano

Bien, después de haceros partícipes de mi ignorancia, he investigado un poco y en la Santa Iglesia Catedral de Córdoba llevan ya unos siglos prohibiendo cualquier otro culto que no sea el cristiano. Ya sabéis, “mi casa, mis normas”. Yo creo que a más de uno le debe escocer rezar el Padrenuestro debajo de esos arcos de herradura. Los cristianos remodelaron la mezquita en el siglo XIII y en alarde de un “arrazo por donde pazo”, no quieren saber nada de sus anteriores inquilinos. ¿Qué les costaba hacer un templo al lado?, ¿nada no?. Pero nosotros, patrocinadores del “descubrimiento del Nuevo Mundo”, tenemos el espíritu colonizador e imperialista arraigado en nuestras entrañas. Tanto, que ahora ya lo de Mezquita de Córdoba se está quedando en el olvido en detrimento de la Catedral de Córdoba.

Pero eso va mucho más allá, ahora la Iglesia Católica quiere adueñarse para siempre de lo que es ya  Patrimonio de la Humanidad. El Obispado de Córdoba utilizó dos artículos de leyes franquistas para poner la Mezquita a su nombre. Y dentro de un mes nos pedirán, otro año más, que marquemos la X en la casilla de la Iglesia en nuestra declaración de la renta. Si es menester, que el impreso venga marcado por defecto, por decreto ley.

Anonadada me hallo ante la noticia de que “El Gobierno avala a la Iglesia como titular de la mezquita-catedral de Córdoba”. El amigo de las mujeres, Alberto Ruiz Gallardón, como firme militante de la iglesia católica, negará a la Junta de Andalucía su intervención en contra de semejante hecho.

La vergüenza nacional se extiende hacia límites insospechados y como podemos leer en muchas han sido las firmas recogidas para evitar la expropiación de este Patrimonio por la Iglesia. Puestos a privatizar, este gobierno nos va a quitar hasta la historia. No les ha valido con okupar el edificio, ahora quiere los papeles de la santa casa.

A la Mezquita de Córdoba la califican como símbolo de convivencia de culturas, pero para el diario de ABC, que recen en el mismo sitio musulmanes y cristianos es “una aspiración idílica para Oriente Próximo”. Toma ya. Es como un “no le voy a dar el gustazo a estos islamistas que pasaron un día por aquí y pusieron sus tres mierdas de arcos, entrar en nuestra chabola a darse golpes en la frente. Que nos estropean los suelos, por dios”

Desde Change.org se puede firmar en contra de esta privatización y de otros puntos muy bien explicados y totalmente razonables. Os dejo aquí el link para los interesados en firmar.

Si al final ganan los representantes de Ángel Cristo en la tierra, que vaya temblando Santa Sofía de Estambul.

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