Breaker of Chains, 4×04 GoT

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Después del capítulo 2 de Juego de Tronos, muchos (o todos) nos sentíamos un poco más felices y aliviados. Como si de un partido de fútbol se tratase, llegamos al 3 con la sensación de haberlo hecho bien, con la tranquilidad del resultado de la jornada anterior. Puede decirse que casi sin expectativas, nos hemos dejado llevar mientras nos regocijamos en el dolor de una madre.

En estos 50 minutos de “Breaker of chains” hemos podido disfrutar de los valores y caracteres del ser humano. La lealtad, la supervivencia, el odio, la venganza. Es un capítulo donde afloran los sentimientos a través de todos los poros de sus personajes.

Podríamos decir que fue un capítulo de transición donde no se han puesto sobre la mesa diferentes tramas que se han de resolver a lo largo de la temporada, ¿o no? Ya sabemos que con George R. R Martin nunca se sabe. Las pretensiones de la Reina de Espinas hacia su nieta, qué quiere hacer Meñique, cómo reaccionaran los Cuervos del Muro ante la que se les avecina, hacia qué hermano se inclinará la balanza de los sentimientos de Jamie, la extraña conversación entre Lord Tywin y la Víbora Roja, qué harán los exclavos de Meeren… Muchas cartas sobre la mesa y ninguna jugada clara.

Una de las mejores escenas de este capítulo es la conversación entre Tyrion y Podrick. Cada vez el personaje del “mediohombre” se va modelando a lo que es un verdadero héroe. Quizás no salve al mundo en una batalla, pero sus palabras me hacen creer en la salvación de una necia humanidad.

Lo que me ha llamado la atención es la escena entre Jamie y su ytirana hermana en el septo… Nada que ver con los libros y en mi opinión, dejan al gemelo en un oscuro lugar que no le corresponde. Éramos conocedores de las intenciones del autor de cambiar el rumbo en ciertas partes del guión con respecto a los libros, pero en este sentido no me ha gustado.

Otros de los temas que exageran de sobremanera en la serie (y lo entiendo) es el lado más sexual y fogoso de los de Dorne. Lejos de darle un toque negativo, me parece todo lo contrario. Las escenas son muy adecuadas dentro de la línea de la serie y además le dan un punto hasta gracioso. Aunque yo a La Víbora jamás me lo hubiese imaginado con un pueril chiquillo en la cama. Me parece que sus gustos tirarían más por un tipo como Khal Drogo.

Acostumbrados al frenético ritmo de los últimos capítulos, el final de este me ha dejado templada, que no insípida porque las ganas de ver el siguiente no han menguado ¿y las vuestras?

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