Conociendo Logroño en otoño: muchos pinchos pero poco vino

logroño

Lo de poco vino es cosa mía claro y de la lactancia… Así que tendremos que repetir cuando Noa ya no disfrute de los privilegios de elegir mi alimentación 🙂

Una de las cosas que más nos gustan cuando viajamos es descubrir las bondades de la gastronomía. Y no iba a ser menos en Logroño, sobre todo porque habíamos recibido una guía gastronómica de la zona. ¿Nuestro reto? Probar el número máximo de pintxos posibles mientras disfrutábamos de la cultura y paisajes que ofrece la ciudad. Todo eso sumado a portear a un bebé de casi cuatro meses y siete kilos. ¿Lo habremos conseguido? Tenéis que seguir leyendo para eso.

La calle Laurel: el templo gastronómico de Logroño

pincho logroño

porteo logorño

Si hay una calle que destaca sobre otra en la ciudad es la calle Laurel. Seguro que si tienes un amigo, conocido o familiar que haya visitado Logroño, esa hoja olorosa ha salido en la conversación. Y es que la calle Laurel está plagada de bares que por muy estrechos que parezcan, caben carros de bebé. Eso sí, nosotros lo descartamos al segundo día porque es mucho más cómodo la mochila aunque llenes de migas la cabeza de tu bebé. ¡Después de portear en Cádiz y también en Logroño, creo que al final es lo más cómodo e interesante para enseñarle las cosas de cerca!

Pinchos y más pinchos: ¿dónde comer en Logroño?

gastronomia logroño

 

Para hacer una buena ruta de pintxos tienes que: o recibir sabios consejos como nosotros (gracias Teresa) o leerte posts sobre visitantes de la zona. Lo que pasa es que en cuestiones de gusto gastronómico, pasa un poco como las pelis, tienes que fiarte del gusto del recomendador. Pero lo bueno es que uno sabe con quién coincide.

A mí los que más me gustaron fueron los que incluían huevo, aunque todos estaban buenísimos.

Ton de Luna, un restaurante que merece una parada en Logroño

tortilla picante

Es cierto que consumimos pinchos a todas horas, ¡buenísima la tortilla con picante de “… Donde Fede” para desayunar! pero también nos recomendaron este restaurante como must de Logroño. Así que hicimos caso y reservamos mesa. Bueno reservamos silla porque la mesa es compartida con otros comensales.

La verdad es que la carta es muy cuidada y la comida excelente, pero a mí me tocó disfrutar de la velada con Noa en brazos, ya que en Logroño nos tocó crisis de crecimiento al canto. En Mamás alien esperamos contaros muy pronto en qué consisten esos días en los que se multiplican las neuronas de los bebés y solo quieren los brazos de mami.

calle logroño

Casualmente, nuestra compañera de mesa es también compañera del mundo virtual y nos recomendó que catasemos la mantequilla. ¡Quedó claro que era una asidua comensal de Ton de Luna! Además, de paladar exquisito porque era un manjar de dioses en una especie de barrica de madera.

Calle San Juan, otra avenida de pinchos en Logroño

pincho logroño

Menos conocida pero no por ello menos imprescindible. Nos dimos una vuelta sin demasiada hambre, pero acabamos picando en varios bares de la zona. Nos gustó mucho el ceviche y una hamburguesa de kobe.

catedral logroño

logroño otoño

Tanto comer se compensó con los tranquilos paseos por la ciudad, descubriendo todos sus rincones. Logroño tiene una preciosa catedral, una amplia avenida de tiendas de moda, una poblada alameda para pasear y el río Ebro escondiéndose bajo los puentes que cruzan la ciudad.

Qué visitar a las afueras de Logroño

viñedos la rioja

 

Cruzando uno de ellos te diriges hacia el final de la ciudad y te encaminas hacia otros lugares que visitar en La Rioja.

San Millán de la Cogolla, dos monasterios históricos y un bar de timo

san millan cogolla

Llegamos a San Millán de la Cogolla y desayunamos en el primer bar que hay (y único quizás) y nos timaron con el desayuno que, por cierto fue bastante escaso. Y a mí los desayunos no me los toca nadie jajajaja. Así que tenía que decirlo. No, en serio, nos cobraron 10 euros por dos tostadas, café y dos zumos. Creo que esos precios no los alcanza ni la Plaza Mayor de Madrid. Preguntad precios antes de consumir ahí, gracias.

Bien, después de mi indignación continúo. La visita al monasterio de San Millán de la Cogolla es muy interesante, te cuentan toda la historia que esconden las paredes del mismo. Fue cuna del castellano y del euskera escrito. La guía del monasterio hizo la visita bastante amena y profesional, explicando cada rincón del monasterio que está recién rehabilitado.

Santo Domingo de la Calzada, de La Rioja a Santiago de Compostela

santo domingo calzada

Santo Domingo de la Calzada es una localidad riojana con mucho que ver. Desde su bella catedral con su arcada, la enorme y empedrada plaza del ayuntamiento hasta su muralla medieval del siglo XII.

santo domingo calzada

santo domingo calzada

Un tranquilo paseo por sus calles es suficiente para darse cuenta que es un lugar que ver en La Rioja.

Ezcaray, el pueblo con más encanto de La Rioja

ezcaray

Si toda la comarca riojana es bella, el pueblo de Ezcaray eleva este significado a la máxima potencia. Nosotros nos acercamos por recomendación a la localidad y no nos pudo encantar más. Quizás fuese nuestro lugar preferido de la rioja. Sus calles, sus bellas casas y su plaza con mucha vida, son alguno de los lugares a destacar en la localidad riojana.

pochas riojana

Nosotros, siguiendo el motivo gastronómico de nuestra escapada, hicimos parada para repostar y degustar las delicias de la tierra. Unas pochas, una buena carne y un postre exquisito fueron alguno de los manjares que pudimos degustar en un restaurante muy top de Ezcaray.

Nájera, visita casi nocturna a la localidad riojana

najera

Y para el final dejamos la localidad de Nájera, que tuvo la suerte de ser fotografiada en la hora azul. Un paseo rápido por motivos infantiles pero pudimos disfrutar de la arquitectura de su plaza con su iglesia y sus calles empedradas de camino al coche. Una visita fugaz pero intensa entre el lagrimeo de una chiquitaja que quería abandonar el cochecito. Un dato: fue el último día que Noa paseó en capazo. Al llegar a Madrid directa a la silla con 4 meses y a su mochila nueva de Buzzidil.

viñedos rioja

viñedos la rioja

Regresamos a Logroño  disfrutando del bello paisaje otoñal de la comarca. Los distintos tonos rojizos y amarillos se mezclaban entre las parras de uno de los mejores y más famosos vinos del país.

Solo nos quedaría disfrutar de otra ronda de pinchos nocturna antes de descansar y poner rumbo a Madrid. Nuestra escapada riojana tocaba su punto y a parte, porque quizás en menos de lo que pensemos nos volvemos a escapar.

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