Nuestra ruta de 15 días por Islandia fue igual de especial, que de intensa y perfectamente planeada. Porque, si has llegado hasta mi blog, has de saber, que aquí poco lugar hay a la improvisación. Normalmente nuestros roadtrips están planificados al milímetro y después os los narro aquí con detalle. ¡Así somos nosotros! Bueno así es el señor que traza nuestras rutas, yo sería bastante más desastre. ¡Suerte para vosotros que servidora solo os narre cómo nos fue nuestro particular Islandia en 15 días!
¿Y qué te vas a encontrar aquí? Nuestra ruta por Islandia en 15 días, día por día: el recorrido que hicimos, los hoteles en los que nos alojamos, cuántos kilómetros recorrimos, el tiempo que invertimos en ruta y todos los trucos y consejos para que tus días tengan el equilibro perfecto de interesante y placentero.
¿Y lo mejor de todo? Que tengo un montón de contenido sobre viajar a Islandia que completarán tu búsqueda. ¿Estás preparado?
Índice de contenidos
Mapa de la ruta de 15 días por Islandia: la vuelta a toda la isla
Lo más importante que has de saber en toda la ruta de 15 días por Islandia es que comenzamos y terminamos en Reikiavik, haciendo la ruta en SENTIDO DE LAS AGUJAS DEL RELOJ. ¿Por qué? Porque nos lo recomendó nuestro amigo Alberto, un experto montañero español que vive en Islandia y que tiene una agencia que se llama Amarok, por si quieres viajar con ellos.
Verás que muchos blogs lo hacen al contrario, empezando por el Círculo Dorado (la zona más turística de Islandia) y van subiendo por el este y luego al norte y bajan a Reikiavik, dejando la capital para el último día. En nuestro caso lo hicimos al revés por una razón que para nosotros es lógica (digo lógica porque es lo que nos gusta, o sea acorde a nuestra manera de viajar): si la haces como nosotros irás ‘de menos a más’. Aunque indudablemente en la ruta tienes auténticas joyas (como para mí lo fueron los Fiordos del Oeste) que te van a dejar con la boca abierta.
Haz la ruta en sentido a las agujas del reloj si quieres dejar lo mejor para el final.
Para nosotros primaba dejar ‘el plato fuerte’ para el final: el sureste de Islandia y sus paisajes de ensueño (las mejores cascadas las encontrarás ahí, con perdón de Dyjandi) y también las tierras altas con Landmannalaugar. Toda esta teoría que te planteo es sin desmerecer al resto del país que también es espectacular. Pero, si quieres impresionarte al final de tu recorrido, hazlo como nosotros. Si prefieres ver ‘lo gordo al principio’, hazla al revés.
Viaja a Islandia con seguro
Y con uno bueno, por recomendación de Sanidad Exterior. Dicen lo siguiente ‘Se recomienda viajar a Islandia con un seguro privado específico contratado que cubra los costes de atención sanitaria y de repatriación en caso de accidente.’ Así que ya lo sabes, elige tu seguro con buenas coberturas.
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Día 1: llegada + noche y día +noche en Reikiavik
Una de las ‘pegas’ de viajar a Islandia (o quizás la única porque no sé si lo sabes es mi país favorito de Europa) es que no hay muchas frecuencias horarias de aviones a Reikiavik. Así que lo más normal es que llegues de madrugada a la capital islandesa. Y eso supone, ganas de pillar la cama cuanto antes. Por eso, conozco a personas que se han alojado al lado del aeropuerto, sobre todo si tienen reservada una camper o coche para el día siguiente. En nuestro caso, dormiríamos en el centro y al día siguiente veríamos primero Reikiavik. Nos alojamos muy cerca de la famosa iglesia de hormigón de Reikiavik.
Tanto si tu vuelo llega temprano o a última hora de la noche, el primer día de esta ruta por Islandia en coche es perfecto para conocer Reikiavik en un día. No esperes una gran capital europea: Reikiavik es pequeña, tranquila y se recorre fenomenal si el clima te lo permite. Pero tiene ese punto nórdico, creativo y un poco peculiar que la hace muy especial. Vamos, a nosotros nos gustó muchísimo a toda la familia.
Nuestro consejo: si puedes comienza tu alquiler de coche al día siguiente. Te ahorrarás dinero y no lo necesitarás para recorrer Reikiavik andando.
Qué ver en Reikiavik en un día
Hallgrímskirkja
Es el icono de la ciudad y probablemente el primer lugar que verás desde lejos. A nosotros nos pasó eso ya que nos alojábamos al lado. De hecho, fue lo primero que vi casi al abrir el ojo porque me levanté temprano para ir a un súper al lado del hotel a por galletas para Noa. Su diseño, inspirado en las columnas de lava, no será si será de tu agrado pero, por lo menos te llamará la atención. Si tienes tiempo entra. Es bastante curiosa y tiene un órgano enorme. Se supone que también puedes subir y tener unas vistas magníficas de la ciudad. Nosotros no lo hicimos.
Laugavegur y el centro histórico
Desde la iglesia puedes bajar caminando por Laugavegur, la calle principal. Tiendas de diseño, cafés, murales y ese ambiente relajado que define la ciudad. Sin darte cuenta llegarás a la zona del puerto y al casco antiguo.
Sun Voyager (Sólfar)
La famosa escultura del barco vikingo es uno de los lugares más fotografiados de Reikiavik y nosotros no íbamos a ser menos. Si el día está despejado, con las montañas al fondo, el paisaje es espectacular. No fue nuestro caso, ¡jajaja! Tuvimos un día regulero en Reikiavik. No nos llovió en exceso pero tanto como para fotografías despejadas no.
Harpa Concert Hall
A pocos minutos caminando está el edificio más moderno de la ciudad. Su fachada de cristal cambia con la luz y el tiempo (que en Islandia cambia cada cinco minutos).
Old Harbour y paseo marítimo
Una zona tranquila para pasear, ver como salen las excursiones para ver ballenas. Nosotros las vimos en otro lado del país, antes de llegar a Akureyri.
¿Merece la pena dedicar un día a Reikiavik?
Sí, ptampoco vas a necesitar muchísimo más para patear la ciudad. Vamos, si tienes muchos días para recorrer Islandia, genial que inviertas más en la capital. Pero si tienes pensada una ruta de 15 días por Islandia, te diría que dediques un día o medio a Reikiavik. Lo interesante de Islandia empieza realmente cuando sales de la ciudad y empiezas a conducir por la Ring Road.
Este primer día yo lo utilizaría para una toma de contacto: adaptarte al clima, hacer la compra para el viaje, recoger el coche y empezar a entrar en modo Islandia.
Consejos prácticos para el primer día de la ruta de 15 días por Islandia
- Aprovecha para hacer compra en Bonus o Kronan (los supermercados más baratos).
- Evita usar el coche dentro del centro: el aparcamiento es de pago en muchas zonas.
- Si tu vuelo llega tarde, puedes usar Reikiavik solo para dormir e irte. Pero yo te recomiendo invertir al menos un día en la ciudad.
- Dormir en Reikiavik la primera noche facilita el inicio del viaje por la ruta por Islandia en coche.
Día 2: Oeste de Islandia, The Cave y Snaefellsnes
El segundo día de la ruta por Islandia en coche empieza temprano y con bastantes kilómetros por delante. ¿Lo bueno? Que no son seguidos. Vas haciendo media hora y paras para ver una cosa, haces luego una y vuelves a parar. Y así. La idea es explorar la zona del oeste (menos conocida que el sur, pero muy interesante) y terminar el día ya dentro de la península de Snæfellsnes, donde dormirás en Grundarfjörður para dedicarle el tiempo que merece al día siguiente.
La primera parada es Deildartunguhver, la fuente termal más potente de Europa. No es el típico lugar para bañarse, pero impresiona ver la cantidad de agua hirviendo que sale del suelo.
Desde allí, el desvío merece la pena para llegar a Hraunfossar y Barnafoss, dos cascadas completamente distintas pero a pocos metros una de la otra. Hraunfossar es especialmente sorprendente: el agua emerge directamente entre las rocas de lava.
En esta misma zona se concentran varias de las actividades del día. Aquí puedes visitar la cueva de lava Víðgelmir (The Cave), una de las más grandes de Islandia, o acercarte a la base de las excursiones al glaciar Langjökull (snowmobile o super jeep). También están las Húsafell Canyon Baths, unas termas en plena naturaleza mucho más tranquilas que las más famosas del país.
Después de la zona de Húsafell, toca volver hacia la Ring Road y poner rumbo a la península de Snæfellsnes. El paisaje empieza a cambiar y el ritmo del viaje también: menos carretera principal y más sensación de Islandia “de verdad”.
Antes de llegar al alojamiento, hay una parada casi obligatoria: Kirkjufell y la cascada Kirkjufellsfoss. Auque también lo harás al día siguiente. Nosotros decidimos acercarnos, ya que estábamos porque es una montaña que se suele cubrir con la niebla, por ver si la conseguíamos ver despejada. Es una de las imágenes más icónicas del país y, si el tiempo acompaña, el lugar es incluso más bonito de lo que parece en las fotos.
Finalmente, llegamos a Grundarfjörður, a la noche. Es un buen punto base para explorar la península con calma al día siguiente, porque lo mejor de Snæfellsnes —acantilados, playas de lava, pueblos pesqueros y el glaciar Snæfellsjökull— merece un día completo.
Día 3: Península de Snaefellsnes
Si estás haciendo una ruta de 15 días por Islandia en coche, este día es el que confirma que el oeste ES MUCHO OESTE: es uno de los tramos más completos del viaje. Cierto es que cuando te planteas todo lo que hay que ver por allí o si ir o no después a los fiordos, te tiemblan un poco las piernas. Pero merece la pena y mucho. La idea es dedicar el día a recorrer la península de Snæfellsnes y terminar cruzando en el ferry Baldur hacia los Fiordos del Oeste, que es donde empieza la siguiente parte fuerte del itinerario. Y del viaje también, hazme caso.
Parque Nacional Snæfellsjökull y costa salvaje
Desde Grundarfjörður, la ruta bordea la península en dirección oeste hasta entrar en el Parque Nacional Snæfellsjökull, dominado por el glaciar-volcán que inspiró a Julio Verne en Viaje al centro de la Tierra.
La primera parada es la iglesia de Ingjaldshóll, una de las más antiguas del país y con una de las ubicaciones más fotogénicas: aislada, blanca y con el glaciar de fondo..
Muy cerca está el faro de Öndverðarnes, en el extremo occidental de la península. Aquí el paisaje se vuelve más salvaje, con acantilados, viento constante y posible fauna marina a sus pies.
De camino hacia el sur aparece el cráter Saxhóll, al que puedes subir por una escalera metálica para tener una vista panorámica de los campos de lava que dominan esta zona. ¡A Noa le flipó subir!
Playas, lava y acantilados: lo más fotogénico del día
Uno de los lugares más curiosos del día es Djúpalónssandur, una playa de piedras negras donde aún se conservan los antiguos pesos que utilizaban los pescadores para medir su fuerza antes de salir al mar. A partir de aquí, la costa se vuelve especialmente fotogénica, con paradas como los acantilados de Lóndrangar y el paseo entre Hellnar y Arnarstapi, donde se encuentra el famoso arco de lava. ¡Puedes ver todas las imágenes en la Guía completa de la Península de Snaefellsnes que he escrito!
Después, nosotros nos desviamos hasta Rauðfeldsgjá, una estrecha garganta que se abre en mitad de la montaña y a la que se puede acceder caminando unos metros. ¡Chulísima!
La ruta continúa hacia el este con dos paradas rápidas pero muy conocidas: la pequeña iglesia negra de Búðir, aislada en medio del paisaje, y la playa de Ytri Tunga, uno de los mejores lugares de la península para ver focas descansando cerca de la orilla. Peeeero, nosotros no las vimos.
Stykkishólmur y ferry Baldur: vamos al barco
Antes de salir de Snæfellsnes, merece la pena parar en el pueblo pesquero de Stykkishólmur, desde donde sale el ferry Baldur que cruza el fiordo de Breiðafjörður hasta Brjánslækur, ya en los Fiordos del Oeste. El trayecto dura unas dos horas y media y permite evitar un largo rodeo por carretera, algo que resulta especialmente práctico en un itinerario largo como esta ruta por Islandia por libre.
Al desembarcar, solo queda un último tramo en coche hasta el alojamiento en Hagi, en la carretera 62. ¿Sabías que cerca hay unas aguas termales gratuitas FLIPANTES? Te lo enseño en el post también.
Día 4: Fiordos del Oeste: Península de Latrabjarg y Cascada Dynjandi
Distancia
250 km
Tiempo conducción
5h 50mins
Alojamiento
Si en esta ruta de 15 días por Islandia en coche hay un día que te hace entender de verdad qué son los Fiordos del Oeste, es este. No tanto por los kilómetros, que no son muchos, sino porque aquí las carreteras ya no van en línea recta. Suben, bajan, rodean fiordos enteros y, en muchos tramos, son de grava. Así que si alquilas un 4×4 en Islandia irás mucho más cómodo en este tramo. Como te digo siempre, chequea con tu compañía de alquiler si vas a poder conducir por todas las carreteras que te planteo en esta ruta.
Látrabjarg: donde ver frailecillos en Islandia

La carretera hasta allí es larga y, en su tramo final, de grava. Pero la recompensa es de las que justifican el esfuerzo: kilómetros de acantilados verticales, océano infinito y frailecillos caminando a su aire a pocos metros. ¡Buah! Nos pareció una experiencia increíble. ¿No te parece que son sumamente monos?
- Aquí puedes ver todos los lugares donde ver frailecillos en Islandia, tanto los que visitamos nosotros como otros.
Breiðavík: una parada inesperada
De camino de vuelta merece la pena parar en Breiðavík, una playa de arena clara que rompe completamente con la imagen típica de Islandia. Es uno de esos sitios tranquilos, sin apenas gente, donde puedes parar a comer algo de la maleta de comida que te habrás llevado desde España, tal y como te recomendé en los Consejos antes de Viajar a Islandia. ¡Jajaja!
Dynjandi: la gran cascada de los Fiordos del Oeste

Vista de lejos de la cascada de Dyjandi
Después toca carretera de fiordo en fiordo hasta llegar a uno de los lugares más espectaculares de la zona: la cascada de Dynjandi.
Más que una cascada, es una sucesión de caídas de agua en forma de abanico que se van ensanchando a medida que descienden. ¡Esta fue la cascada favorita de Víctor! Puedes verla, además de en el post de los fiordos que te he enlazado, en este ranking de mejores cascadas de Islandia. ¡Ya me contarás a la vuelta cuál es el tuyo!
El sendero hasta la base es corto pero en subida, y por el camino encontrarás varias cascadas más pequeñas.
Si solo tienes tiempo para una parada TOP en los Fiordos del Oeste, esta es la que no deberías saltarte.
Krosslaug: termas con vistas
Siguiendo la ruta aparece una de esas piscinas naturales que parecen colocadas en el sitio perfecto: Krosslaug. Es pequeña, sencilla y con vistas al fiordo. Nada de instalaciones ni lujos, pero precisamente ahí está la gracia.
¡Nosotros paramos después de instalarnos en el alojamiento! Te dejo la ubicación exacta de las termas de Krosslaug porque me lo habéis preguntado varios por Instagram.
Último tramo hasta Kirkjuból
Desde Krosslaug, la carretera continúa bordeando los fiordos hasta llegar al alojamiento en Kirkjuból.
Puede que en el mapa no parezca un día excesivo, pero en los Fiordos del Oeste el tiempo de conducción siempre es mayor de lo que indica Google Maps. Entre carreteras de grava, curvas y paradas improvisadas, es fácil que la jornada se vaya a 10 horas en total. No de conducción sino también de visitas.
Día 5: Reserva Natural de Hornstradir donde ver zorros ártidos

Un paseo en busca de zorros árticos
Dentro de esta ruta de 15 días por Islandia en coche, el quinto día cambia completamente de ritmo. Después de varias jornadas de carretera, toca dejar el coche aparcado y adentrarse en uno de los lugares más salvajes y aislados del país: la Reserva Natural de Hornstrandir.
Situada en el extremo norte de los Fiordos del Oeste, esta zona no tiene carreteras ni infraestructuras. La única forma de llegar es en barco desde Ísafjörður, y precisamente esa falta de acceso es lo que la convierte en uno de los espacios mejor conservados de Islandia.
El principal motivo para visitarla es su fauna. Hornstrandir es el hogar del zorro ártico, uno de los animales más emblemáticos del país. En verano, además, es habitual ver aves marinas y focas descansando en la costa.
En nuestro caso, muy a nuestro pesar, el zorro no apareció. Pero la experiencia mereció la pena igualmente: durante la excursión vimos varias focas muy cerca y disfrutamos de un paisaje completamente intacto, sin carreteras, sin edificios y prácticamente sin presencia humana. ¡Y además, Noa se enamoró de la guía! ¡Era un auténtico amor y le costó finalizar la experiencia y despedirse de ella!
La excursión la hicimos con Borea Adventures, y el paseo fue un auténtico lujo. No solo por el entorno, sino porque aprendimos muchísimo sobre la fauna y la flora de la zona, algo que por libre sería imposible.
Este tipo de actividad encaja especialmente bien en un itinerario largo como esta ruta por Islandia por libre. Hornstrandir requiere prácticamente un día completo entre traslados en barco y caminata, por lo que es una experiencia difícil de encajar en viajes más cortos.
Consejo práctico: el avistamiento de fauna no está garantizado. En Hornstrandir la naturaleza marca las reglas, y eso forma parte de la experiencia.
Día 6: Norte de Islandia: Hvitserkur y Eyjadfjordur

Una colonia de focas
Dentro de esta ruta de 15 días por Islandia en coche, este día es uno en los que se hacen más kilómetros, pero es el ‘peaje’ que tienes que pagar por ir a los Fiordos del Oeste. Y, me reitero, merece mucho la pena hacer el esfuerzo.
Es el momento de dejar atrás los Fiordos del Oeste y avanzar hacia el norte del país, pero con varias paradas que hacen el trayecto mucho más ameno.
Después de varias horas de carretera desde la zona de Isafjordur o Ísafjörður, la primera parada importante es Hvammstangi, conocida como la capital de las focas en Islandia. Aquí puedes visitar el centro de interpretación o simplemente aprovechar para estirar las piernas antes de desviarte hacia la península de Vatnsnes. ¡Nosotros elegimos ir a visitar a las focas, para verlas de lejos, a pesar de que acabábamos de verlas en Hornstradir!
A pocos kilómetros se encuentra uno de los lugares más curiosos del norte: Hvitserkur, una formación rocosa de basalto que emerge del mar y que muchos comparan con un elefante o un dragón bebiendo agua. La zona también es uno de los mejores puntos para el avistamiento de focas, que suelen descansar cerca de la orilla si el mar está tranquilo.
El acceso final es por carretera de grava, pero el desvío merece la pena.
Después de la península de Vatnsnes, la ruta continúa por la Ring Road en dirección este hasta entrar en la zona de Skagafjörður, donde el paisaje empieza a cambiar de nuevo.
A partir de aquí comienza uno de los tramos más bonitos del día: la carretera que recorre la península de Trollaskagi. Menos conocida que otras zonas del país, esta región combina montañas abruptas, pequeños pueblos pesqueros y vistas constantes al fiordo de Eyjafjörður.
No es un día de muchas paradas, sino más bien de disfrutar del camino. El paisaje va mejorando a medida que te acercas al norte y el tráfico prácticamente desaparece.
El día termina en Dalvík, un pequeño pueblo tranquilo que sirve como base perfecta para explorar el norte de Islandia en las siguientes etapas.
Día 7: Hauganes, o dónde ver ballenas en Islandia, y camino a Lago Myvatn
El séptimo día de nuestra ruta de 15 días por Islandia combina una de las experiencias más especiales del viaje con algunos de los paisajes más espectaculares del norte.
Avistamiento de ballenas en Hauganes
La mañana empieza en el pequeño puerto de Hauganes, donde hicimos el crucero de avistamiento de ballenas con Whale.is. Es un crucero responsable, donde no se acercan a los animales y viajas en un barco de madera. ¡Maravilloso y muy recomendable! A pesar de ver solo una ballena y aguantar a una familia de españoles recriminando que por qué no se acercaba más al animal, fue una experiencia estupenda como la que suelo tener siempre que veo ballenas. ¿Sabías que soy una loca de las ballenas? Te cuento… Las he visto ya en:
- Hermanus en Sudáfrica
- Península Valdés en Argentina
- Cape Cod en USA
- Cádiz en España
- Marino Ballena en Costa Rica
Aunque, si quieres ver una FANTASÍA como pocas, vete a ver las imágenes de mi avistamiento de ballenas en Australia. ¡De las mejores cosas de mi vida!
El tour dura unas dos o tres horas y navega por el fiordo de Eyjafjörður, una zona con muy buenas probabilidades de ver ballenas. Es una experiencia tranquila y cercana, muy diferente a los puertos más turísticos del país.
Akureyri y la Casa de Navidad (sí, lees bien)
Después del crucero, la siguiente parada es Akureyri, la principal ciudad del norte de Islandia. Es un buen lugar para comer, pasear un rato por el centro o simplemente hacer una parada urbana antes de continuar la ruta.
A pocos minutos de la ciudad está Jólagarðurinn, la Casa de Navidad. Sí, Navidad todo el año. Es una parada rápida y curiosa que encaja bien en el recorrido.
Goðafoss, la cascada de los dioses
Siguiendo por la Ring Road aparece una de las cascadas más bonitas del norte: Godafoss. Es fácil de visitar y no requiere caminatas largas, por lo que es perfecta como parada intermedia antes de llegar a la zona de Mývatn.
Lago Mývatn: volcanes, lava y paisajes irreales
La última parte del día se concentra alrededor del lago Mývatn, una de las zonas más interesantes del norte de Islandia.
Las paradas principales son:
- Skútustaðagígar, cráteres formados por explosiones de vapor
- Dimmuborgir, un laberinto de formaciones de lava
- Hverfjall, un enorme cráter volcánico al que se puede subir
- Grjótagjá, una pequeña cueva con aguas termales en su interior
- Hverir y Námaskarð, una de las zonas geotérmicas más impresionantes del país
- El día termina en Skútustaðir, a orillas del lago, un lugar perfecto para explorar la zona con calma al día siguiente.
Día 8: Lago Myvatn, Selfoss y Detifoss, dos de las cascadas más impresionantes de Islandia

Detifoss
Seguimos en el Norte de Islandia. Este octavo día dentro de esta ruta de 15 días por Islandia en coche toca explorar algunos de los paisajes más extremos del norte, con base en la zona del lago Mývatn.
En nuestro caso repetimos paseo por la zona del lago Myvatn a primera hora y después…
Heverir y Namaskard, bienvenidos a Marte en Islandia

Nos pareció increíble esta zona tan diferente y extraña dentro de nuestro viaje de 15 días por Islandia. ¡A Noa le flipó el tema de las fumarolas! Ella tan feliz de pasear por este paisaje tan raro.
Lo bueno que hay un parking justo al lado y su acceso no es difícil, aunque vayas con niños. ¡Así que luego te puedes entretener en este terreno tan especial.
Dettifoss y Selfoss, dos torrentes de agua
Desde aquí, la ruta continúa hacia el norte en dirección a una de las cascadas más potentes de Islandia: Dettifoss.
¿Sabías que Detifoss es la cascada con más caudal de Europa?
Dependiendo de la carretera que elijas, el acceso puede ser más cómodo (lado oeste, asfaltado) o más salvaje (lado este, de grava). En cualquier caso, el resultado es el mismo: una caída de agua enorme, ruidosa y bastante más impresionante en directo que en fotos.
A pocos minutos caminando está Selfoss, una cascada mucho menos conocida pero muy fotogénica, que suele pasar desapercibida y que merece la pena incluir.
Hljóðaklettar, formaciones basálticas en Islandia
Si tienes tiempo y ganas de explorar un poco más, puedes acercarte hasta Hljóðaklettar, una zona de formaciones basálticas con senderos cortos y bastante tranquilos.
Después de las visitas, el resto del día es simplemente carretera de vuelta hasta el lago Mývatn, donde recorrer alguna zona que te haya faltado y disfrutar de otra noche en Skútustaðir.
Es un día cómodo en cuanto a conducción, algo que se agradece dentro de un itinerario largo como esta ruta por Islandia por libre.
- Skútustaðagígar, cráteres formados por explosiones de vapor
- Dimmuborgir, un laberinto de formaciones de lava
- Hverfjall, un enorme cráter volcánico al que se puede subir
- Grjótagjá, una pequeña cueva con aguas termales en su interior
- Hverir y Námaskarð, una de las zonas geotérmicas más impresionantes del país
- El día termina en Skútustaðir, a orillas del lago, un lugar perfecto para explorar la zona con calma al día siguiente.
Día 9: Cañón de Studlagil y Borgafjordur Eystri
Hazte a la idea de una cosa: dar la vuelta completa a Islandia puede tener imprevistos. Y, a veces toca cancelar. A nosotros nos tocó ese día en concreto cambiar de planes. Nuestro objetivo para este día era hacer la excursión a Askja, pero el mal tiempo obligó a cancelarla.
Y, como suele pasar en Islandia, el plan alternativo terminó siendo uno de los días más interesantes del viaje. Así que te recomiendo que directamente te apuntes este día tal cual.
Trekking al cañón Stuðlagil
La primera parada fue el cañón de Stuðlagil, uno de los lugares más espectaculares del este del país. Eso sí, aquí el detalle importante es el acceso: para ver el cañón de verdad hay que ir al lado este y caminar hasta el fondo. ¡Pero ojo! El camino final (si no quieres andar muchísimo) no es accesible para todo tipo de vehículos. Lee bien sobre todos los consejos para hacer esta visita en el post que te he enlazado más arriba.
El sendero es fácil y el recorrido, entre ida y vuelta, lleva alrededor de una hora y media o dos. Las columnas de basalto y el color del agua hacen que el paisaje sea bastante impresionante, especialmente si el caudal del río es bajo.
Borgarfjörður Eystri: ver frailecillos en todo su esplendor

Frailecillo
Desde allí, la ruta continúa hacia Borgarfjordur Eystri, uno de los mejores lugares de Islandia para ver frailecillos en temporada.
El acceso final es por carretera de montaña, con curvas y pendientes, pero merece la pena. En la zona de Hafnarhólmi hay pasarelas de madera que permiten observar las colonias muy de cerca sin molestar a las aves.
Si vienes buscando frailecillos en Islandia, este es uno de los puntos más fiables. ¡Nosotros los vimos volar en contra del viento y fue una pasada!
Llegada a Seydisfjirdur
La última parte del día es el traslado hasta Seyðisfjörður, uno de los pueblos más bonitos del este. La carretera cruza el puerto de montaña de Fjarðarheiði y, de repente, aparece el fiordo con las casas de colores al fondo.
Aquí pasamos la noche en el Hafaldan HI Hostel – Old Hospital Building, un alojamiento con mucho encanto y perfecto para descansar después de un día que, aunque empezó con cambio de planes, terminó saliendo redondo. ¡Cómo nos gustó este día! ¡Para marcar con fosforito en la agenda de la vida!
Día 10: Fiordos del este hasta Hofn
Y llegó el día de poner rumbo al sur. No es un día de grandes iconos, pero sí de carretera panorámica y paradas tranquilas.
Klifbrekkufoss y el interior del fiordo
La mañana empieza saliendo de Seyðisfjörður y cruzando de nuevo el puerto de montaña de Fjarðarheiði. Muy cerca se encuentra Klifbrekkufoss, una cascada en varios niveles que aparece casi sin esperarlo junto a la carretera. Para acercarse a ella tendrás que hacer un pequeño trekking cuesta arriba.
Mjóifjörður y el barco de la Segunda Guerra Mundial
Desde esta zona merece la pena el desvío hacia Mjóifjörður, uno de los fiordos más aislados del este. El acceso es por carretera de grava y bastante lento, pero el paisaje es bastante chulo. A nosotros nos hizo un día con algo de niebla pero le daba su punto.
Aquí se encuentra el pecio de un barco de desembarco de la US Navy (LCM) abandonado en la orilla desde la Segunda Guerra Mundial, un barco hecho polvo que nadie quiere mover de su sitio.
Djúpivogur y la costa del este
De vuelta a la Ring Road, la ruta continúa hacia Djúpivogur, un pequeño pueblo pesquero perfecto para una parada corta antes de seguir hacia el sur.
Hvalnes, una parada rápida con vistas
Un poco más adelante aparece la Reserva Natural de Hvalnes, una lengua de tierra con vistas abiertas al océano y a las montañas del interior. Es una parada breve, pero el paisaje merece la pena.
Llegada a Höfn
La última parte del día es un trayecto tranquilo hasta Höfn, puerta de entrada al sureste de Islandia y base para explorar la zona del glaciar al día siguiente.
Día 11: Laguna glaciar de Jokulsarlon
Después de varios días de interior y fiordos, este tramo de la ruta de 15 días por Islandia en coche entra en una de las zonas más espectaculares del país: el sureste, donde el hielo y el océano se encuentran constantemente. Y por esta zona es la razón por la que quiero que hagas la ruta en el sentido que yo he hecho: para que tengas lo más espectacular al final.
Este es uno de esos días en los que conviene madrugar. Aquí las paradas no están lejos entre sí, pero querrás tiempo para disfrutarlas sin prisas.
Glaciar de Jökulsárlón y la Playa Diamante

Lago Jokulsarlon
La primera parada es el lago glaciar de Jökulsárlón, probablemente uno de los lugares más conocidos de Islandia. Los bloques de hielo se desprenden del glaciar y flotan lentamente hasta el mar, creando un paisaje que cambia cada minuto.
Aquí tienes dos opciones:
- Visitar el lago por libre (ya merece la pena).
- Hacer el crucero entre los icebergs, que permite acercarte a las placas de hielo y entender mejor cómo funciona el glaciar.
Nosotros hicimos ambas cosas y nos gustaron mucho ambas. ¡Además tuvimos la suerte de ver una foca nadando entre los bloques de hielo. ¡Una monada!
Justo al otro lado de la carretera está la Playa Diamante, donde algunos de esos bloques de hielo terminan sobre la arena negra antes de volver al océano. Es una parada rápida que suele alargarse más de lo previsto. ¡Jejeje! ¡Es que es muy fotogénica!
Fjallsárlón y el glaciar en versión tranquila
A pocos minutos aparece Fjallsárlón, otro lago glaciar mucho menos concurrido. El paisaje es igual de impresionante, pero el ambiente es mucho más tranquilo.
Si en Jökulsárlón hay bastante gente, aquí es donde realmente puedes parar un rato y disfrutar del silencio. ¿Pero tal cual eh? Cuando fuimos nosotros no había nadie. Eso sí, el turismo ha crecido muchísimo así que quizás no cuentes con ello.
Kvíárjökull, un glaciar sin multitudes
La siguiente parada es Kvíárjökull, uno de esos lugares que no son hiper conocidos pero que te recomiendo visitar. ¡Una pasada!
El acceso requiere un pequeño paseo, pero permite acercarte al frente glaciar sin excursiones organizadas ni aglomeraciones.
Carretera escénica hacia el sur
A partir de aquí, el día se convierte en un recorrido tranquilo por la Ring Road, con varias paradas cortas que rompen el trayecto.
- Hof, con su pequeña iglesia de madera rodeada de paisaje abierto.
- Lómagnúpur, una de esas montañas imposibles que aparecen de repente junto a la carretera.
- Núpsstaður, donde se conservan algunas de las tradicionales casas de turba, uno de los ejemplos más curiosos de la arquitectura tradicional islandesa.
Son paradas rápidas, pero ayudan a que el trayecto no sea solo conducir.
Llegada a Hvoll
El día termina en tu hostel, una base práctica para continuar al día siguiente hacia el sur de Islandia.
Aunque no es una jornada especialmente larga en kilómetros, es uno de esos días que se alargan sin darte cuenta. Entre lagunas glaciares, paradas improvisadas y el tiempo que se va solo mirando el hielo, lo normal es dedicarle prácticamente el día entero.
Día 12: Sureste de Islandia:senderismo en Skaftafell y caminata sobre el glaciar

Parque Nacional de Skaftafell
Y llegamos a otro de los platos fuertes del Suroeste de Islandia: Parque Nacional Vatnajökull. Este día nos tocó madrugar y dividirnos paradedicar el día a una de las experiencias más especiales del viaje.
Trekking sobre el glaciar (a primera hora)
La jornada empieza en Skaftafell con el tour sobre el glaciar con Icelandic Mountain Guides, que en nuestro caso fue lo primero del día. El trekking sobre el glaciar lo tuve que hacer yo sola porque Noa todavía no tenía edad para hacerlo. Así que ella se quedó con Víctor. Puedes leer la experiencia completa de este día en el post que te he adjuntado arriba.
Lo mejor es que la hagas a esa hora de la mañana (la verdad es que no se si hay de tarde) pero es que la hora es ideal por dos motivos:
- Las condiciones suelen ser mejores por la mañana (menos viento, mejor luz).
- Te quitas la actividad principal y el resto del día se vuelve mucho más tranquilo.
El trekking se realiza sobre una de las lenguas del Vatnajökull, normalmente Skaftafellsjökull, e incluye todo el equipo necesario: crampones, casco y guía.
La actividad dura unas 3–4 horas en total y no requiere experiencia previa. No es especialmente exigente, pero sí lo suficiente como para acabar con la sensación de haber hecho algo distinto: caminar sobre hielo, ver grietas de cerca y entender cómo se mueve el glaciar.
Consejo práctico: aunque sea verano, lleva guantes y algo de abrigo. Sobre el hielo la temperatura baja y el viento suele aparecer.
Senderismo en Skaftafell: Svartifoss y Hundafoss
Después del tour, el resto del día se dedica a explorar los senderos de Skaftafell, una de las zonas más accesibles del parque.
La ruta más conocida es la que lleva a Svartifoss, la cascada rodeada de columnas de basalto. El camino está bien señalizado y la subida es suave; calcula unos 45–60 minutos hasta la cascada. Aunque cuando vas con una niña de 5 años se va más lento. ¡Jajaja! Tiene algo de pendiente.
De camino pasarás por Hundafoss, mucho menos visitada y, curiosamente, uno de los puntos más tranquilos del recorrido.
En total, entre ida, vuelta y paradas, cuenta unas 1,5–2 horas.
Lengua glaciar Skaftafellsjökull
Si todavía te quedan ganas de caminar, puedes acercarte también al mirador de Skaftafellsjökull, otra de las lenguas del Vatnajökull. El acceso es sencillo y permite ver de cerca el contraste entre el hielo, la laguna y las morrenas oscuras.
Un día sin prisas (y sin muchos kilómetros)
En cuanto a carretera, es una de las jornadas más tranquilas del itinerario. La mayor parte del tiempo se va en las actividades, algo que se agradece después de varios días acumulando kilómetros.
Después de la visita, solo queda el regreso al mismo hostel de la noche anterior, con todo lo necesario para cocinar y cenar ahí.
Día 13: Sureste de Islandia: volcán Katla, Dyrholaey, Solheimasandur y Skogafoss

La cascada Skogafoss luce así en verano
Si el sureste del día anterior era hielo, este tramo de la ruta de 15 días por Islandia en coche es puro sur de Islandia: cascadas, playas negras y algunos de los paisajes más conocidos del país.
Y también uno de esos días en los que conviene salir temprano.
Primeras paradas: cascadas y lava
La mañana empieza en Foss á Síðu, una parada rápida junto a la carretera, antes de llegar a Kirkjubæjarklaustur, donde puedes ver Systrafoss, el lago Systravatn y el campo de lava de la zona.
Muy cerca está uno de los lugares más fotogénicos del sur: el cañón de Fjaðrárgljúfur. El paseo por los miradores es corto y merece la pena.
Después, la Ring Road atraviesa el enorme campo de lava de Eldhraun, uno de los más extensos del mundo, cubierto por ese musgo verde que parece de otro planeta.
Vík y las playas negras
La siguiente parada importante es Vík, con su iglesia en lo alto del pueblo y vistas a la costa.
A pocos minutos está Reynisfjara, la playa negra más famosa de Islandia, con las columnas de basalto y los monolitos de Reynisdrangar frente al mar. Aunque, ojo, que es una de las playas con oleaje más peligroso. Varios turistas han sufrido accidentes aquí. Mantén distancia con el agua, incluso si el mar parece tranquilo.
No te acerques al agua en Reynisfjara, es igual de peligrosa que de bonita.
Desde allí puedes subir a Dyrhólaey, una reserva natural con buenas vistas de la costa y, en temporada, uno de los puntos donde ver frailecillos.
El avión de Solheimasandur (si te compensa)
De camino hacia el oeste aparece el desvío a Solheimasandur, donde se encuentra el famoso avión DC-3.
Aquí conviene decidir sobre la marcha: el acceso es una caminata larga y bastante monótona. Si vas justo de tiempo o el día ya va cargado, es una de las paradas más prescindibles del sur. Para mí es prescindible total. Encima, cuando fuimos, hacía un aire terrible y es como un decorado bastante ridículo. Aunque también hay autobús, pero cuando fuimos nosotros no había de vuelta.
Cascadas para terminar el día
La última parte del recorrido incluye dos de las cascadas más bonitas de la zona. MI CASCADA QUERIDA: Skogafoss.
Primero Skógafoss, enorme y muy accesible. Y a pocos minutos, Kvernufoss, mucho menos conocida y donde todavía puedes disfrutar del paisaje con bastante tranquilidad.
¡Un día súper bonito que nos encantó!
Día 14: Círculo Dorado, cascadas famosas y Thingvellir

La cascada de Bruarfoss
El penúltimo día de esta ruta de 15 días por Islandia en coche está dedicado al Círculo Dorado, pero con un pequeño matiz: después de casi dos semanas recorriendo el país, lo mejor es hacerlo por todo lo alto y añadiendo algunos lugares menos conocidos.
Seljalandsfoss y Gljúfrabúi
El día empieza con una de las cascadas más fotografiadas de Islandia: Seljalandsfoss. Si no lo hiciste el día anterior, merece la pena rodearla por detrás. ¡Es otra de mis preferidas! Esta recomiendan visitarla al atardecer, pero a nosotros no nos cuadró y lo hicimos por la mañana.
A pocos metros está Gljúfrabúi, escondida dentro de una grieta. Es una parada rápida y mucho más especial de lo que parece.
Þórufoss y camino hacia Thingvellir
De camino hacia el interior aparece Þórufoss, una cascada menos conocida pero muy fotogénica y tranquila, perfecta para una parada corta antes de llegar al primero de los grandes puntos del día.
Parque Nacional Thingvellir
Thingvellir es uno de los lugares más importantes del país, tanto por su valor histórico como geológico. Aquí puedes caminar entre las placas tectónicas de América y Eurasia, en un paisaje que mezcla grietas, lagos y campos de lava.
Si quieres profundizar, aquí tienes la guía completa del parque:
👉 Qué ver en el Parque Nacional Thingvellir
Brúarfoss, el azul imposible
Antes de continuar con el Círculo Dorado, merece la pena desviarse hasta Brúarfoss. El acceso requiere una caminata de unos 45 minutos ida y vuelta, pero el color del agua —de un azul casi irreal— hace que compense.
Strokkur y Gullfoss
A partir de aquí llegan los dos grandes clásicos:
- Strokkur, el géiser que entra en erupción cada pocos minutos.
- Gullfoss, una de las cascadas más potentes y espectaculares de Islandia.
Son visitas muy accesibles, pero también las más concurridas del viaje.
Kerið y final del día
Antes de llegar al alojamiento, la última parada es el cráter de Kerið, un lago volcánico de colores intensos que se recorre en apenas unos minutos.
¡Como ves uno de los días ‘más típicos’ en Islandia!
Día 15: Highlands, Landmannalaugar y el interior de Islandia
El último día de esta ruta de 15 días por Islandia en coche empieza temprano y con un plan claro: entrar directamente en las Highlands para visitar Landmannalaugar.
Pero eso sí, esta excursión solo la podrás hacer o con 4×4, con autobús o con una excursión organizada como esta.
Trekking por Landmannalaugar
Desde el alojamiento, la carretera va perdiendo asfalto poco a poco hasta convertirse en pista de montaña. Los últimos kilómetros son ya territorio de las Highlands: grava, baches y algún cruce de río según la ruta elegida. Pero la llegada compensa. Y tanto. Para mí es uno de los lugares imprescindibles que ver en Islandia en una ruta de dos semanas.
Landmannalaugar es uno de los paisajes más espectaculares del país: montañas de riolita de colores, campos de lava y senderos que parecen sacados de otro planeta.
El recorrido más recomendable si solo vas un día es el trekking corto por el campo de lava y las colinas cercanas (unas 2 horas). Nosotros hicimos con la peque el trekking de Brennisteinsalda. Una ruta circular de casi 7 kilómetros. Hasta ahí suena todo muy bonito, si no fuera por el impresionante desnivel de 858 metros. Pero como en otros apartados, te cuento toda la información y consejos en el post que te he enlazado debajo de los iconos.
Valle de Þjórsárdalur, el plan de vuelta
Después de salir de las Highlands, el regreso se convierte en una ruta por el valle volcánico de Pjorsardalur, con varias paradas que encajan muy bien para dividir el trayecto.
La primera es Háifoss, una de las cascadas más altas de Islandia y, curiosamente, bastante menos concurrida que otras.
Muy cerca están las ruinas vikingas de Stöng y, a pocos minutos, Gjáin, un pequeño cañón verde con cascadas y formaciones volcánicas que parece completamente fuera de lugar en medio de un paisaje de lava.
Antes de volver al alojamiento, la última parada es Hjálparfoss, una cascada doble perfecta y súper curiosa (porque se unen) para estirar las piernas después de las horas de conducción por pistas.
Un final diferente para la ruta
Aunque no es el día con más kilómetros, sí es uno de los más exigentes en conducción. Las pistas de montaña hacen que los tiempos se alarguen y obligan a tomárselo con calma.
Pero también es uno de los mejores finales posibles para una ruta por Islandia por libre: después de recorrer toda la costa, el viaje termina en el corazón del país. Aunque nosotros alargamos de manera inesperada nuestro viaje… El día 16, que iba a ser solo de vuelta fue…
Día 16: Erupción del volcán, ¡SORPRESA! y regreso a casa
El último día de esta ruta por Islandia empezó cuando todavía era de noche. El despertador sonó a las cinco de la mañana y, por una vez, no fue por un vuelo temprano ni por apurar una visita más antes de marcharnos. Cinco días antes, el volcán de Fagradalsfjall había entrado en erupción y la oportunidad de verlo activo pesaba más que cualquier plan de descanso previo al viaje de vuelta.
La ventaja de alojarse relativamente cerca del aeropuerto es que la península de Reykjanes queda a mano. Aun así, no era una excursión sin más: el sendero hasta la zona de erupción suponía unas tres o cuatro horas entre ida y vuelta y unos diez kilómetros de caminata. La primera parte del recorrido, en subida constante, servía para recordarte que aquello no iba a ser el típico paseo “de última mañana”.
Además, con un volcán en erupción no hay garantías de nada. El acceso depende del viento, de la calidad del aire, de la actividad del momento y de las indicaciones de seguridad. Podía no verse lava. Podía cambiar el tiempo. Podía cerrarse el acceso en cualquier momento. Islandia, como casi siempre, decidía.
Cuando el sendero alcanzó la zona de miradores, la recompensa fue difícil de explicar con palabras. La lava avanzaba lenta pero imparable, el calor se notaba incluso a distancia y el paisaje tenía algo hipnótico. No era una imagen bonita en el sentido clásico. Era algo mucho más impactante: el territorio cambiando delante de tus ojos.
Ver un glaciar impresiona. Una cascada enorme también. Pero presenciar una erupción reciente tiene otra dimensión. No estás contemplando un paisaje; estás viendo cómo se forma.
Madrugar tuvo otro efecto inesperado. A primera hora apenas había gente en el sendero, mientras que al regresar el camino empezaba a llenarse. En Islandia, muchas veces, la diferencia entre una experiencia tranquila y una masificada está simplemente en la hora a la que sales.
Después del trekking no hubo más paradas. Sin rodeos ni desvíos, tocó conducir directamente al aeropuerto. Y, de alguna manera, fue el cierre perfecto.
Durante dos semanas habíamos recorrido cascadas, fiordos, volcanes dormidos, campos de lava antiguos y glaciares milenarios. El último día, el país recordó algo que se olvida con facilidad cuando todo parece tan espectacular y tan fotogénico: Islandia no es un decorado.
Es un territorio vivo.
Y terminar una ruta de 15 días por Islandia viendo cómo la tierra sigue transformándose, ees una de esas experiencias que no estaban en el plan, pero que acaban definiendo el viaje.
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Qué haría diferente si volviera a hacer esta ruta de 15 días por Islandia
Después de 16 días dando la vuelta a Islandia en coche, una cosa queda clara: el itinerario fue la leche, vimos muchísimo y el viaje fue increíble. Pero también es verdad que, con la experiencia en la mochila, hay pequeños ajustes que haría para mejorar el ritmo y aprovechar todavía más el tiempo.
Porque una cosa es planificar sobre el mapa y otra muy distinta es verte en la realidad de las carreteras islandesas, el clima y las horas que se van mirando el paisaje.
Los días más largos (y los que conviene tomarse con calma)
Aunque los kilómetros en Islandia no parecen excesivos, algunos tramos se hacen más pesados de lo que indican Google Maps. Pero fíjate que yo no tengo mal recuerdo, ni siquiera la sensación de haber conducido mucho. Islandia es un país tan agradecido visualmente hablando, que conducir es una experiencia en sí. Vas a ir LITERALMENTE con la boca abierta todo el rato, así que asegúrate que tienes bien sujeto el volante.
Los días más exigentes fueron:
- El traslado desde los Fiordos del Oeste hacia el norte
- Los días de Highlands, donde las pistas F ralentizan mucho la conducción
Si volviera, intentaría, sobre todo:
- Reducir alguna parada secundaria en las jornadas más cargadas.
¿Y qué es una parada secundaria? Pues lejos de lo que todo el mundo conoce, pues depende de tus gustos. Nosotros siempre solemos leer en blogs, mirar imágenes en Google y tirar según nos de la corazonada.
En Islandia, el cansancio no viene de conducir mucho, sino de querer verlo todo.
Paradas que no aportaron tanto (si el tiempo es justo)
Si tuviera que recortar el itinerario, estas serían las primeras en caer:
- El avión de Solheimasandur: la caminata es larga y bastante monótona, y el resultado no compensa tanto como otros lugares del sur.
- Algunos desvíos secundarios en los Fiordos del Este, que son bonitos pero prescindibles si el viaje va justo de tiempo.
- Alguna parada junto a Reikiavik que tampoco aportaron demasiado.
En cambio, hay muchos paisajes que aparecen simplemente desde la carretera y que no necesitan desvíos largos para disfrutarlos.
Qué añadiría con un día más
Si el viaje fuera de 17 días, dedicaría ese día extra a una de estas opciones:
- Más tiempo en la península de Snaefellsnes, que tiene mucho que ver sin necesidad de grandes desplazamientos
- Un día más relajado en el sur, durmiendo una noche adicional para no concentrar tantas visitas
- Ampliar la experiencia en las Highlands, con algún trekking más largo en Landmannalaugar
- Descansar en un hotel de naturaleza con spa, ¡jajaja!
Qué eliminaría si solo tuviera 10 días
- Fiordos del Oeste (son espectaculares, pero no te permitiría dar la vuelta entera)
- El desvío a Borgarfjörður Eystri para ver frailecillos
- Las Highlands (Landmannalaugar)
- La ruta quedaría centrada en la Ring Road, que ya de por sí ofrece más que suficiente.
Los lugares a los que volvería una y mil veces
Si tuviera que quedarme con las experiencias que realmente marcaron el viaje, estas no se moverían del itinerario:
- Los Fiordos del Oeste, por ser la zona más salvaje y menos concurrida del país
- El trekking en Landmannalaugar
- La caminata sobre el glaciar en el Parque Nacional Vatnajökull
- La zona de Jökulsárlón y la Playa Diamante
- Las cascadas del sureste.
Y, sin duda, la sensación de recorrer Islandia por libre, una auténtica gozada. Porque al final, más allá de los lugares concretos, lo que hace especial esta ruta es el ritmo: conducir, parar donde quieras y dejar que el paisaje dibuje tu día.
Todas tus preguntas sobre la Islandia
¿Es suficiente 15 días para recorrer Islandia en coche?
Sí. Con 15 días puedes completar la Ring Road y añadir zonas como los Fiordos del Oeste o las Highlands. En este itinerario tienes el recorrido día a día, con kilómetros y tiempos reales, para ver si el ritmo encaja con tu forma de viajar.
¿Cuántos kilómetros se hacen en una ruta de 15 días por Islandia?
Una ruta completa como esta suele sumar entre 3.500 y 4.000 km. Las distancias no parecen grandes, pero el tiempo aumenta por las paradas y el tipo de carreteras. En el itinerario encontrarás los kilómetros y horas de conducción de cada jornada.
¿Hace falta un 4x4 para esta ruta por Islandia?
Para la Ring Road no es imprescindible, pero sí lo necesitarás si quieres incluir Highlands como Landmannalaugar o algunas carreteras secundarias. En el artículo explico en qué días el 4×4 es necesario y qué tipo de rutas requieren este vehículo.
¿Cuál es la mejor época para hacer esta ruta por Islandia?
El verano es la mejor opción si quieres hacer el recorrido completo con Fiordos del Oeste y acceso a las Highlands. Fuera de esos meses, algunas carreteras permanecen cerradas. En el artículo explico cómo influye la temporada en el itinerario.
¿Se puede hacer esta ruta por Islandia en menos días?
Sí, pero tendrás que ajustar el recorrido. Con 10 días lo más habitual es centrarse en la Ring Road y eliminar Fiordos del Oeste o Highlands. En el post detallo qué partes recortaría y cuáles mantendría como imprescindibles.
Después de 15 días recorriendo Islandia por libre, seguro que vas a llegar a la misma conclusiones que nosotros 3: es el país más sorprendente de toda Europa, es un gran destino de naturaleza y es ideal si viajas tanto en pareja, en familia o en grupo. ¡Es súper versátil!
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Islandia me parece espectacular. Nosotros la tenemos en mente desde hace tiempo para ir en alguna escapada larga de fin de semana, pero me da la impresión que 4 días no nos va a dar tiempo a ver nada. Habrá que sopesar si valdría la pena ir o esperar a disfrutarla más días.
¡Seguro que os encantará! Con 4 días os podéis ver la capital y hacer alguna de las excursiones de cerca. ¡Seguro que os merece la pena!