Costa Oeste de Estados Unidos. Día 15 Solvang y Universal Studios

puesta de sol universal
Estudios Universal

Nos despertamos con un aire de añoranza en el cuerpo, a sabiendas que este sería nuestro último día aprovechable en Estados Unidos. Continuamos nuestra bajada por la Pacific Coast Highway 1 con destino Los Ángeles, pero antes de llegar a la ciudad que dio comienzo a nuestro inolvidable viaje, teníamos que hacer una parada de rigor.

El lugar elegido fue Solvang: un coqueto pueblo danés en el condado de Santa Bábara a tan solo una hora de San Luis Obispo. La ciudad fue fundada por maestros daneses que la edificaron siguiendo el estilo de su país de origen. Tanto es así que, además de edificios típicos daneses, se encuentran molinos y hasta una réplica de La Sirenita de Copenhague.

Un molino
Un molino en Solvang

Después de dar un paseo por el pueblo, volvimos a coger el coche hacia Los Ángeles. Nos dirigimos hacia Studio City, donde habíamos reservado un hotel cerca de Universal Studios. Todo un acierto, porque con el tráfico que hay en la ciudad nos evitábamos un par de atascos para aprovechar todo el día en el Parque Temático.

Hicimos el check in y nos fuimos a disfrutar del día como enanos. Al llegar y previo pago de 15$ vimos que los aparcamientos más cercanos estaban llenos y nos tocó aparcar en la última planta (y al sol) de un enorme parking. Nada más entrar por las puertas de Universal Studios te das cuenta que es otro mundo. Llamativos restaurantes, coloridas tiendas y un millón de personas te reciben en lo que es una de los puntos turísticos más importantes de la ciudad.

Universal Studios
Universal Studios

Al comprar las entradas (90$), nos ofrecieron la más cara con la que tenías el privilegio de no esperar colas, pero no teníamos ganas de gastarnos un pastizal en las mismas. Al esperar en la primera cola nos arrepentimos de no haberlo cogido, pero he de decir que nos dio tiempo a montarnos en todo lo que quisimos, menos en una. La nueva Transformers cuya espera era de 2 horas. Las esperas no son para tanto, por lo que considero que, no merece la pena comprar la de pase rápido.

Atracción de Despicable Me
Atracción de Despicable Me

Después de ver a Frankenstein conduciendo un coche en que iba subido Beetlejuice, fuimos al Studio Tour, un autobús que te lleva a hacer un recorrido por los estudios Universal. Lo hay en varios idiomas, así que sólo tienes que seguir la cola correspondiente para escuchar la explicación en la lengua que desees.

El recorrido por los estudios está bastante curioso. Te pasean entre los principales decorados que dan vida a ciudades como Nueva York o Londres y que se utilizan para infinidad de películas. También pasas junto al motel de Norman Bates, donde se hace una pequeña escenificación de la película de Psicosis. No os perdáis que al fondo se ve la famosa casa de la película de Hitchcock, ¡fijaos bien que hay muchos árboles!

decorado de Psicosis
Motel Bates decorado de Psicosis

También te explican cómo se genera la lluvia y las riadas en los largometrajes, diferentes efectos especiales, un lago con un tiburón que cuentan curiosidades de la película y atraviesas un plató con un accidente aéreo que pertenece a la película “La guerra de los mundos”, así como la plaza de la película “Regreso al futuro”.

Guerra de los Mundos
Decorado de la Guerra de los Mundos

Pero para mí lo que más ilusión me hizo fue visitar Wisteria Lane, el barrio residencial donde se desarrolló toda la trama de la serie Mujeres Desesperadas. El decorado está igual que en la serie, toda la urbanización de casas como lo veías en la tele.

Wisteria Lane
Wisteria Lane, decorado de Mujeres Desesperadas

Después del recorrido por los estudios, te meten con el autobús en una atracción 3D de King Kong, que pese a lo que te podías esperar, ¡está muy bien!

Nuestro primer contacto con el Parque Temático estuvo genial y avivó nuestros ánimos para querer seguir subiendo la adrenalina. Fuimos disfrutando de la decoración de Univeral Studios, cuidada al detalle. Vimos la hora y nos dimos cuenta que iba a comenzar la actuación de Waterworld, así que aceleramos el paso.

Decorado en Universal Studios
Decorado en Universal Studios

Waterworld se desarrolla en una piscina gigante y la misma está llena de acrobacias, humor y efectos especiales.

Nuestra siguiente parada fue en Krustyland, para subirnos a la atracción 3D de los Simpson.(The Simpson Ride) Al entrar por la boca de Krusty te das cuenta que todo está pensado al milímetro. Los impecables decorados, la perfecta organización y unos vídeos de los Simpson hacen del tiempo de espera algo irrisorio. Nos subimos a la atracción y me impresionó bastante. ¡Las imágenes hacen que te muevas estando en un sillón inmóvil!

Krustyland
Krustyland, Universal Studios

Decidimos bajar a la planta inferior de atracciones donde nos mojamos un poco en la atracción de Jurassic Park y nos secamos después en la montaña rusa de The Mummy. Y al fondo la veo, ahí están las dos horas de cola de Transformers. Una pena no haber montado ya que habíamos leído que es la mejor del parque.

Volvimos a subir para ponernos en una cola, pero esta más pequeña: la de los helados. Hacía un sol de justicia y qué mejor manera de amenizar tu visita al parque que con chocolate helado. Detrás de nosotros un enorme asiático engullía con ganas un muslo de ¿dinosaurio? Unas piezas gigantes de no se qué animal que se vendían en un puesto de los Picapiedra.

Muslos gigantes
Muslos gigantes en Universal Studios

Entramos en show de Shrek 4D, un corto bastante bueno donde te mimetizas con la película gracias a los efectos especiales. Cuando salimos comenzaba la actuación de los Blues Brothers, y nos fuimos a dar nuestro último paseo por el Parque antes de la puesta de sol.

Todos los luminosos del City Walk (paseo de tiendas y restaurantes hacia la entrada) estaban ya encendidos y el efecto era maravilloso. Las nostalgia se acercaba a la que nuestros pasos se dirigían a la salida.

Hard Rock en el City Walk
Hard Rock en el City Walk

Llegamos al hotel y compramos comida italiana para llevar, de la que disfrutamos en la terraza del patio interior junto a la piscina. Un montón de personajes entraban a las habitaciones, cada cual más peculiar.

Nos dormimos y pusimos el despertador sabiendo que esta sería nuestra última noche en la Costa Oeste americana. Mañana regresaríamos a Madrid con las maletas llenas… Llenas de recuerdos inmejorables que permanecerán vivos en mi memoria, grabados a fuego para siempre.

Te quiero pequeño. Gracias por preparar este viaje de ensueño.

Fotos: iPhone 5 by Araceli Rodríguez ©

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