La Cabra, un restaurante estrella

interior

El restaurante La Cabra ha sido galardonado con una estrella Michelín este año

Una reomendación fiable propició mi reserva en el restaurante La Cabra para celebrar, nada más ni nada menos, que mi cumpleaños. Una mesa para dos en la zona de tapería en uno de los restaurantes de moda de Madrid, gracias a su estrella Michelín lograda por un jovencísimo equipo en este año 2015. Me proponía a comprobar si la recomendación era buena y la estrella merecida. Todo ello, por supuesto, desde mi más humilde punto de vista.

https://youtu.be/y0xbnbsHViY

El restaurante La Cabra consta de cuatro espacios a elegir: restaurante, tapería, biblioteca y bodega. Tu misión es contemplar cada uno de ellos, mirar tu bolsillo, observar tu corazón o estómago y recapacitar sobre una decisión que puede ser o no importante. Si bien en el restaurante tienen un menú degustación de precios elevados y quizás ajustados a la calidad que ofrecen (no puedo confirmar), en la tapería puedes elegir platos a la carta para compartir o disfrutar en la más tranquila soledad con precios mucho más moderados. Puede que más que moderados para ser un estrella Michelín. Ahí lo dejo.

La tapería ofrece una variedad de raciones de precios mucho más moderados que el restaurante

Como yo soy de humilde opinión (y desgraciadamente bolsillo) reservé en el espacio de tapería. De entrada, la persona que me atendió al otro lado del teléfono en el restaurante La Cabra me resultó muy amable. Me sorprendió positivamente que me preguntase si teníamos algún tipo de alergia alimentaria. A lo mejor os parece bastante común, pero a mí no me había pasado antes. Y confirmamos fecha y hora para nuestra cita. El mismo día de la reserva en el restaurante La Cabra me volvieron a llamar para confirmar mi asistencia. Esto ya mostraba nivel.

cubiertos restaurante la cabra

Llegamos al restaurante La Cabra y el lugar no me pudo gustar más. Elegante, moderno y sencillo, con mesas amplias y grandes espacios entre las mismas, lo que propicia intimidad para comer en una sala pública. Nos sentamos y nos sirvieron la cerveza Alhambra que habíamos solicitado con un aperitivo, que nos vino genial para engañar al estómago mientras mirábamos con indecisión la carta.

¡Todo en el restaurante La Cabra tenía unos nombres tan extravagantes como apetitosos! Finalmente nos decidimos por cinco raciones para compartir. Elegimos:

  • Ensalada de Pato Pekín con salsa Hoisin: una ensalada con una orginal presentación. Envuelta en las patatas de gamba que suelen poner en el chino (con mejor sabor y menos aceite, claro) y con pato marinado con un toque picante y puerro picado en su interior. Uno de los platos que más me gustaron y sorprendieron por su explosión de sabor.

ensalada restaurante la cabra

  • Albóndigas de Anguila: sin duda mi favorito de todos. Una elección perfecta, un sabor increíble y una textura agradable. Las albóndigas estaban acompañadas de una especie de salsa de tomate que maridaba a la perfeccción.albondigas restaurante la cabra

 

  • Croquetas de Carabineros: éste fue uno de los platos que me recomendaron. Croquetas muy cremosas de ese marisco. Grandes y con mucho sabor. Buena recomendación sin duda.

croquetas restaurante la cabra

  • Magret Cinco Especias: la presentación de este plato es espectacular. Cierto que la cantidad no es muy abundante, pero su pequeño tamaño y colocación lo hacen visualmente apetitoso. Han conseguido combinar un cierto toque a brasa con especias que se aúnan en una alegoría de sabor.

magret restaurante la cabra

  • Y una especialidad fuera de carta: un delicioso plato de boletus: me gustaría describiros el plato tan bien como el maitre, pero es imposible. Como estamos en temporada tenían este plato fuera de carta y, como siempre, ¡las setas son un acierto seguro!

boletus restaurante la cabra

Por si no tuviésemos suficiente con este carrusel de comida de etiqueta, pedimos postre. El de chocolate estaba rico pero… me comí la torrija más rica que jamás había probado. Sé que es toda una ofensa para cualquier abuela, pero siento contarles que ellas no son las que hacen las mejores, sino el restaurante La Cabra. Una textura súper esponjosa, el dulce en su punto y la temperatura adecuada. Yo, mujer de salado, me terminé hasta la última miga.

torrija restaurante la cabra

La mejor manera para terminar el desfile de sabores de los primeros platos es una torrija. Para mí, el postre estrella

¿Mi veredicto para el restaurante La Cabra? Cada plato más espectacular que el otro. Sabores diferentes, innovadores pero no extraños, presentación impecable y atención más que correcta. Sin duda, tenéis que ir y darme el vuestro.

No soy jurado, pero diría que el chef Javier Aranda lo está haciendo más que bien. Me quito el sombrero.

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